miércoles, 7 de diciembre de 2016

"El libro fantástico" y "El anteojo asombroso" (Las crónicas de Spiderwick 1 y 2), de Holly Black y Tony DiTerlizzi: el inicio de una buena aventura

http://www.edicionesb.com/catalogo/autor/deborah-abela/453/libro/el-libro-fantastico-spiderwick-i_1093.htmlhttp://www.edicionesb.com/catalogo/libro/el-anteojo-asombroso-spiderwick-ii_1094.html





Título: El libro fantástico (Las crónicas de Spiderwick #1)
Autores: Holly Black y Tony DiTerlizzi
Editorial: Ediciones B
Género: novela fantástica, LIJ
Páginas: 114
Publicación: 03/04/2012
ISBN: 978-84-666-1279-1


Título: El anteojo asombroso (Las crónicas de Spiderwick #2)
Autores: Holly Black y Tony DiTerlizzi
Editorial: Ediciones B
Género: novela fantástica, LIJ
Páginas: 114
Publicación: 2003
ISBN: 978-84-666-1280-7




EL LIBRO FANTÁSTICO
Jared, Simon y Mallory Grace se han mudado a la mansión Spiderwick, antigua residencia de su tío abuelo Arthur Spiderwick. El viejo caserón es inmenso y portentoso, repleto de escondrijos y lleno de extraños ruidos. En uno de esos recónditos pasadizos los gemelos Grace descubren la biblioteca secreta de su tío y su misterioso Cuaderno de campo del mundo fantástico, con el cuál comprenderán que adentrarse en el mundo de lo fabuloso es mucho más arriesgado de lo que ellos habían nunca imaginado…


EL ANTEOJO ASOMBROSO
El misterioso Cuaderno de campo del mundo fantástico de Arthur Spiderwick cambiará la vida de los hermanos Grace para siempre. Cuando el gato de Simon desaparece, Jared llega a la conclusión de que es obra de alguna de las criaturas que su tío describe en el Cuaderno de Campo. Mallory no acaba de creerse esta teoría, pero cuando ella y Jared tienen que defenderse de una auténtica banda de trasgos, comprenderá el peligro que corre su hermano Simon, que anda merodeando en el bosque en busca de su gatito

   Teníamos lote del segundo volumen de esta saga para leer en los clubes infantiles y juveniles de Azuqueca y, como no la había leído nunca y me picaba la curiosidad, lo elepara el club de 9-10 años. Yo leí también el primero, para ponerles en antecedentes, y, tras la lectura, vimos la película. ¡Y menos mal! Porque una de las pegas que le pongo a esta saga es que en realidad no es una saga: es una novela dividida en diferentes libros. En cada entrega se van desvelando más detalles de lo que está ocurriendo y se vive una (o varias) aventuras diferentes, pero hasta que no lees la saga entera no sabes qué pasa. Así que gracias a la película fue cómo pudimos descubrir el final de la historia.
   Y eso es una de las cosas que menos me ha gustado de esta saga: cada obra no es autoconclusiva o deja una ventana abierta a una continuación, es más (como decía) un simple capítulo de una historia completa. Y creo que los libros no tienen demasiadas páginas (y, además, se leen muy bien) así que no veo la necesidad de dividir la historia en varios ejemplares. Desconozco cuál fue el motivo por el que se hizo así pero, como lectora, me he sentido un poco estafada por ello. 
   Por lo demás, la historia está muy bien desarrollada y permite a los chicos ir descubriendo un universo fantástico lleno de personajes muy interesantes. Además, la mezcla del mundo real (con sus aspectos prosaicos e, incluso, dolorosos) y la del fantástico (con sus muchas aventuras y peligros) funcionan muy bien y crea un universo general con el que es fácil que los lectores se identifiquen y, a partir de esa comodidad que da pisar terreno conocido, se adentren con mayor sencillez al desconocido mundo de los trolls y los duendes.
    Sin la necesidad de inventar nuevos moradores para el universo fantástico que conocemos, los autores sí juegan con algunas novedades que pueden resultar muy interesantes y atractivas para el lector, como es invisibilidad voluntaria de los duendes o que sea necesario un anteojo asombroso (o un escupitajo en los ojos de un ser mágico) para revocar esa invisibilidad.
    La historia mezcla, además, lo humorístico (aunque sea solo en pequeños toques), lo dramático (todo lo que tiene que ver con el padre y con cómo se lo toma Jared lo es) y lo fantástico, de manera que ofrece una saga muy completa que da pie a disfrutar con su mera lectura pero también a debatir sobre temas como el trato entre hermanos, la relación con los padres, el colegio, nuestros antepasados, la salud mental, etc.
    En definitiva, una saga muy interesante... pero leída en su totalidad. 
      Nos seguimos leyendo.

lunes, 5 de diciembre de 2016

"La experiencia de leer", de C.S. Lewis: una interesante reflexión sobre los lectores

http://www.albaeditorial.es/php/sl.php?shop.showprod&nt=7455&ref=97884-84280378&fldr=82#.WEJw_n2DvhB


Título: La experiencia de leer
Autor: C.S. Lewis
Editorial: Alba Editorial
Género: ensayo
Páginas: 144
Publicación: mayo 2000
ISBN: 97884-84280378

 Desde su publicación en 1961 este pequeño ensayo no ha dejado de ser reeditado al punto de convertirse en un clásico. En él C. S. Lewis propone un "experimento" que procede al revés de lo que es habitual en la crítica literaria: "juzgar la literatura a partir de cómo es leída", no una clasificación entre "buenos" y "malos" libros, sino entre "buenos" y "malos" lectores
   Casi siempre hablamos de libros y de autores pero muy muy pocas veces hablamos de lectores. Y a mí me parece que también es una parte importante del proceso de lectura. Fundamental, diría yo, porque sin él, no hay tal proceso; solo habría proceso de escritura y, como mucho, de marketing y venta. Por eso me interesó tanto la Estética de la Recepción (la corriente de crítica y estudios literarios que se centra en el lector) y por eso me llamó tanto la atención este libro cuando lo vi entre las sugerencias para participar en el Reto Serendipia Recomienda.
   La verdad es que este es un ensayo que se lee en nada. Es muy ameno, tremendamente interesante y me ha dado mucho que pensar (y que debatir con mis alumnos del taller de escritura y en el club de lectura). Me parece intrigante la premisa de la que parte del autor, porque incide en lo que acabo de decir: siempre hablamos de libros y autores... pero ¿y si la calidad de un libro se midiera de acuerdo a las lecturas que se hacen de él? Así, un libro sería considerado bueno si acumula muchas buenas lecturas.
   Ahora tocaría definir qué son buenas lecturas o quiénes son los buenos lectores. Y ahí empieza mi diálogo con Lewis. Comparto parte de lo que él dice pero en otros puntos no estoy de acuerdo. Para el autor, las características del mal lector serían las siguientes:
  1. "Nunca, salvo por obligación, leen textos que no sean narrativos"
  2. "No tienen oído. Solo leen con los ojos. Son incapaces de distinguir entre las más horribles cacofonías y los más perfectos ejemplos de ritmo y melodía vocálica. Esta falta de discernimiento es la que nos permite descubrir la ausencia de sensibilidad literaria en personas que por lo demás ostentan una elevada formación".
  3. "Su inconsciencia no se limita al oído. Tampoco son sensibles al estilo, e incluso llegan a preferir libros que nosotros consideramos mal escritos".
  4. "Les gustan las narraciones en las que el elemento verbal se reduce al mínimo: 'tiras' donde la historia se cuenta en imágenes, o filmes con el menor diálogo posible".
  5. "Lo que piden son narraciones de ritmo rápido. Siempre debe estar 'sucediendo' algo. [...] El lector sin sensibilidad solo se interesa por los hechos".
     Como ves, solo esta caracterización da para debatir un buen rato. Y la controversia continúa cuando habla de la diferencia entre percibir y usar el arte y polemiza sobre recibir la literatura tal cual es y no por la utilidad que le puedo sacar en mi vida.
     Son muchos los puntos, pues, en los que hubiera debatido con el autor sobre sus ideas y sus afirmaciones. Pero hay algo que no me ha gustado en general (y que creo que es muy perjudicial para quienes aspiramos a invitar a leer con nuestros comentarios, nuestras recomendaciones o nuestras propuestas): hay en toda la obra un cierto hálito de condescendencia hacia quien no lee y una cierta superioridad moral de quien lee y, encima, lo hace bien. En esto sí que lo tengo claro y no comparto el punto de vista del autor: no puedes convertir a un mal lector en bueno (siguiendo la clasificación de lectores que él mismo hace) llamándole tonto y haciendo que sienta que tú eres mejor que él (mejor... ¿qué? ¿Mejor persona? ¿Más listo?  ¿Más bueno?).
    Y cierto es que se trata de un libro publicado originalmente en 1961 y que la ideología de C.S. Lewis es la que era, pero qué curioso que para ilustrar varias de sus afirmaciones sobre malos lectores se refiere a mujeres que leen sus novelitas y luego no se acuerdan de qué van.
  No me ha gustado, pues, ni el menosprecio a las mujeres, ni hacia los niños ni tampoco hacia cualquier lector que no entre en los parámetros de buen lector que él marca. Ni, por supuesto, hacia quienes no leen. Pero creo que sí que lanza ideas muy interesantes sobre el proceso de lectura (y de percepción y recepción del arte, en general) que pueden cambiar, incluso, nuestra forma de ver lo que leemos.
   Un libro, pues, francamente estimulante sobre el que (creo) debatiré largo y tendido en el futuro.   
       Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Olvidados: 29
  •  Reto Serendipia Recomienda: 3/3
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